domingo, 27 de octubre de 2013

De la falta de Tiempo

Encontré esto que escribí hace unos años.

Erase una vez que mi mundo estabainun dado, los perros nocomían y los viejosno morían, porque querían hacer otras cosas de provecho consusvi das. Los niños nonací an yla nochedura ba másquel día. Cuando fui aver aun amigo, este seque dóconmigo, pero a las 3 de lamaña na no quería dormir, no quería dormir y seque dóconmigo, para no gastar la vida. Otro día se me ocurrió mirarmi reloj, y este se hallaba roto, descom puesto ya ñejado: ¡El tiempo lo había explotado! Y pensé que así como conlosár boles y la tierra, el ganado y los o cea nos, el hombre ha bialar gado tanto el tiempo, que ya noquedabaniunminutopara nadie. La luz siempre estaba encendida, y lasmira das se hallaban perdidas. Los jardines parecían selvas ynilos edificios se asomaban por entre la mal ezaolvi dada.

Y Colorín colorado…

(Terminen ustedes la frase, no tengo tiempopa raseguir escri biendo).

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

Domingo

Día de muerte, día de soledad.
Decepción, desgano, cansancio,
Verano que se acaba,
Invierno por llegar.

Sombra, silencio,
Noche sin luna,
Demonio oculto en la mirada.
Puñal clavado en la espesura.

Un atardecer,
Todo se acaba.

Y tú tan lejos,
Tan tristemente mía,
Tan tristemente perdida,
Tan lejos que te fuiste niña.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

jueves, 10 de octubre de 2013

Ser poeta

Ser poeta no es sólo escribir en verso.
Es una forma de vida, es una forma de ver,
Es llorar cuando llueve y reír con el sol,
Es cantar cuando sopla el viento
Y sangrar con el otoño.

Poeta es el que muere un poco
Cada vez que atardece.
Poeta aquel que nace de nuevo
Cada vez que brilla una estrella.

Yo decidí amar,
Por ende, decidí escribir.
Dolor, soledad,
Silencio y muerte.
Belleza en sus formas más terribles,
En su expresión más amarga.

Tengo un corazón cargado con piedras,
Con arena y mar,
Con nube y nieve
Y ninfa y nocturnidad.
Naturaleza y niñez.

No puedo abandonar
Los corazones nobles
De tanto animal y árbol.

Ah, sueño,
Ansia,
Deseo,
Infinitud.

Yo decidí alabar
Lo terrible y lo hermoso,
Lo humano y lo salvaje.

Yo decidí amar.
Por ende, soy poeta.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

lunes, 7 de octubre de 2013

Es ella

Mi pasado
Mi presente
Mi porvenir
Es ella

La sombra
La tormenta
El ruido
El fuego y el hielo

La muerte
El dolor
Y la soledad
Que están encerradas en mi corazón

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

jueves, 26 de septiembre de 2013

¡Brasil do Meu Amor!

¡Ah, los Brasileños!
¡Ese pueblo musical, Hermanos de las olas,
Los Amantes del Sol del Atlántico!
¡Hijos de Corcel Salvaje y de la Samba!
¡Gente indomable
De sonrisa amplia y Alegría Inigualable!

¡Ah, la Tierra de Brasil!
¡La Madre de mi Brasil!
¡Patrona del Verde y el Festejo,
De la Luna y el Verano Eterno!
¡Tierra de Ensueño,
Tierra  de Maravillas y Dioses!

¡Ah, lo que daría por nacer Brasileño...!

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

sábado, 14 de septiembre de 2013

Canción de Invierno

La montaña es más negra de noche que de día, porque en esas horas tardías te recuerda en vela y en trasnoche: Con esta tristeza de invierno, con esa mirada de frío, con esos labios de escarcha, con ese resotro vacío. 
¿Qué se hace entonces entre tanta oscuridad? ¿Qué se puede hacer si es que el sueño es soledad? Cuando tus manos están lejos y en mi mente tu voz no puedo callar, no queda otra opción, no puedo hacer más que llorar.
Ese llanto es el viento, mi sollozo es el río que baja desde lo alto. Mis lágrimas son las nubes que con llover inician mi canto. Si tu sombra me pesa en el alma y tu nombre en lo hondo me aterra, entonces sabré que ha llegado la nieve a esta tierra.




Autor: Felipe Guzmán Bejarano

martes, 27 de agosto de 2013

Interrogante Amargada.

¿Dónde quedo yo cuando se rompe el paradigma?
¿Era una prueba?
 ¿Un experimento?
¿Dónde quedé yo cuando terminó todo?
 Me pregunto.
 Me pregunto si será en tus sueños.
 Me pregunto si será en tus ojos.
Era como la palabra que sale de tu boca,
Que queda en el recuerdo para siempre,
Por ser palabra y vida,
Pero abandona el cuerpo a penas el nuevo aire roza tus labios.
Quizás me convertí en tiempo,
La pausa en el momento que quedaba cuando me mirabas,
La tensión irrompible de un alma embellecida,
El segundo en que tu te preguntabas si era de verdad
Y yo me preguntaba si sería para siempre.
Quizás en verdad fue el suspiro,
No más palabra sino corriente,
Que emana del cuerpo exaltado,
Emoción que abandona las caricias
Y se convierte en viva memoria de la intimidad
¿Dónde quedo yo?
Sin encontrarme contigo en el espacio,
Pero siempre amarrado a tu espíritu en el tiempo.
Memorias,
Memorias y más memorias.
¿Fotografías?
Daguerrotipos de toda una vida,
Lo que fue y lo que pudo ser,

Quizás en otro tiempo.

-Benjamin.