miércoles, 20 de septiembre de 2017

Mito Original

Temu ne ayakti natá ayi,
Ayit Tllam, koya sirapat Eimo
E ayit Kotll, kupada epitit Simú.

Temu ne Eylaim, ka okilé, ris seyé,
Okó Ayi me otkoy puurapa,
E atoy ek pusume ayakti li e urapal.

Ayit Kotll lallui e amui yotkoy
Da im Simú lluy tematoy:
Tkiyoy korí me eya.

Ayit Tllam rasoy tualli kulle e luté
Da im mkuri tematoy:
Tkiyoy iyuat puumkarí.

To imoket ayit Tllam sioy sirapa,
Akioy temur miailli me pusá
Tkayt Kotll pirá.

Ayi Kotll noroy, duá,

E puyiru temurt epulli me ayakti:
Asara ama ne tematoy, sut ialli korll.

Okó Ayi me otkoy puurapa,
E atoy renai do me nuatoy dillut:
Tkiyoy tillamu me aki.

Ayi Kotll tokt etoy,
Ayi Tllam nitakull etoy:
E imaktit Iyi Sume ukoy.

~ ~

En un principio eran dos hermanos,
El Espejo de la Luz del Mundo, buen útero del amor
Y el Espejo de la Sombra del Mundo, bello cielo del dolor.

Entonces Dualidad y Unidad, oscuridad arriba, luz abajo,
Ambos Hermanos abrieron sus ojos,
Y vieron cómo su lazo era ardiente y verdadero.

El Vacío del Mundo escupió tinieblas y demonios
Nacidos de un Tormento salvaje:
Supo que no tenía nada.

El Todo del Mundo lloró lágrimas compasivas
Nacidas de una misericordia:
Supo de la hondura de su tristeza.

Desde el corazón de la Luz del Mundo se alzó agua,
Cuyas gotas formaron las primeras estrellas
En el vientre de la Sombra del Mundo.

Sorpendida, la Sombra del Mundo exhaló,
Y su aliento fue el primero de los vientos:
De ahí nació Asara, padre de la vida.

Ambos Hermanos abrieron sus ojos,
Y vieron las semillas que habían plantado:
Supieron que concibieron al universo.

El Vacío del Mundo sintió plenitud,
El Todo del Mundo se sintió satisfecho,
Y la historia de nuestra gente empezó.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

martes, 8 de agosto de 2017

Incertidumbres

-¿Con cuál vestido me veo mejor?
-Se podría decir que con ambos.

-¿Hará frío afuera?
-Eso es relativo.

-¿Hay un Dios?
-Depende de a quién le preguntes

-¿Existe la vida y la muerte?
-Puede que sí, dependiendo de la hora.

-¿Me amas acaso?
-Eso es relativo.

-¡Contéstame algo! Sé sincero, ¿me amaste alguna vez en estos años?
-Eso relativo, mujer, todo es relativo. No me preguntes más, que todo es relativo.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

(¡!)

Sueñas, intranquilamente sueñas
Que alguien te corta las uñas de los pies,
Que te extrae una muela, que te suena la nariz.

Sueñas con la caída de la bolsa,
Con los cuchicheos de fantasmas en la azotea,
Ves auquénidos apareándose bajo el sol,
O debajo de una nube.

Sueñas con mi muerte,
Intranquilamente sueñas
Con una isla rodeada por un velo blanco.

Tienes visiones eróticas mientras duermes,
Hombres y mujeres danzándole al fuego,
Pero caen lápidas del cielo violáceo
Y despiertas gritando.

Una mano huesuda te toma el hombro
Y con voz familiar te pregunta
"¿Tuviste una pesadilla?"

No sabes la respuesta.
Sientes las sábanas mojadas,
Pero crees haber soñado con pájaros en carrozas,
Y con su cargamento de gusanos.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

miércoles, 12 de julio de 2017

Postal de la locura en plaza de armas

Una abuela sentada en plaza de armas
Mira a los transeúntes de soslayo.
Tiene arrugas, negras y rojas,
Que le parten la cara, la hacen espejo roto.
Cuando cree que nadie la está mirando
Se incorpora, gorda como una campana,
Y se para sobre la punta de sus pies.
Como rezando a lo alto estira sus brazos,
Desarmándose en reverencias y murmuraciones.
Entonces, doblada en toda su envergadura
Queda quieta como una tumba bajo el sol.
La gente a su alrededor finge no mirar,
Maravillados por su incomprensible ritual,
Pero la abuela no se da por enterada,
Sudando profusamente por sienes y axilas.
Después de unos instantes de perplejidad,
Como si olvidara lo que estaba haciendo,
Vuelve rápida y silenciosa a su posición inicial,
Y sentada nuevamente en su banca
Agarra una revista y empieza a saludar a las moscas.

Verano en Santiago.
Abuelita en plaza de armas.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

Detestar

Los ciclistas odian a los autos,
Los conductores odian a los peatones,
Y por no ser menos, los peatones
Aborrecen a todas las bicicletas.

Nadie soporta a sus vecinos,
El odio corroe cada palabra
Porque en todos lados vemos
Nuestro propio torcido reflejo.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

miércoles, 5 de julio de 2017

Paraguas

Negros pajarracos abandonan
Sus cavernas subterráneas:
Comienzan las lluvias,
Y en bandadas salen
A gobernar Santiago
Los paraguas.

Con plumas negras
Que parecen más bien
Escamas de pescado,
Se posan desafiantes
Sobre las cabezas,
A picotear,
Farfullar,
¡A celebrar!
Que al fin son libres
De sus jaulas de madera.

Dan lo mismo los meses,
Poco importan los años,
Nacieron de las lágrimas
Imperecederas de la luna,
Y el tiempo no los toca.
No mueren, mas siempre
Esperan. Esperan. Esperan.

De modo que cuando regresan
Creen fielmente que es
Motivo de fiesta:
Cofradías y procesiones,
Danzando sus garras solitarias,
Gorjeando cada instante de humedad,
Se dirigen en todas direcciones,
Esparciendo su feliz sombra,
Virtud de sus alas entumidas.

No rehuyo su mirada,
Ni me escondo al ver
Su parsimonioso vuelo
(parsimonioso, sí).
Yo me uno a ellos,
Yo escribo estas líneas
Para luego transformarme
En un paraguas negro
Como la oscuridad misma.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

De las cunas y las fosas

¿Qué es una persona (una persona)
(qué es) sino un pájaro sin plumas?
Bailarines camino al sepulcro.

Falanges de sangre en la ceniza
     o carbón vegetal (vegetal)
          en la hoguera del tiempo.

La humanidad me parece
     una caja de herramientas
          (herramientas oxidadas).

La humanidad se asemeja
     a escofinas y martillos tiritando
          de amor y de frío por las noches.

¿A dónde iremos a parar? (¡!)
     Una vez se extinga el brasero
          ¿qué cerro nos ha de acunar?


Autor: Felipe Guzmán Bejarano