Quizás me entiendan si les digo
Que soy un ladrillo,
Un dactilógrafo en desuso,
Una mancha en la ropa.
Soy fuego bajo el agua
Y una roca flotando en ozono.
Soy la suela de tu zapato
(pisaré mierda por ti),
Y un paraguas en mal estado
(haré lo que pueda por mantenerte seco,
pero no prometo nada).
Soy un convencido de que
No hay nada más en lo que creer,
De que las bombas son dioses modernos,
El amor es un naufragio desastroso,
Y que los políticos pasan demasiadas horas
Encerrados en mi televisor.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
La Vida Nace de Mí ~ Es un proyecto que recolecta las creaciones artísticas y reflexiones del poeta chileno Felipe Guzmán Bejarano, y que cuenta con las colaboraciones ocasionales de sus amistades. Las emociones y su profundidad infinita son un universo por descubrir, y el autor invita a sus lectores a embarcarse en la aventura, a veces deleitante, otras tantas terrorífica, de conocer el contenido del propio corazón.
lunes, 20 de abril de 2015
La Lagartija
Desearía ser un hombre de mi gente,
Un hombre de mí mismo,
Un hombre verdadero,
Y no la lagartija nerviosa
En la que estoy convertido:
Escurridizo, inaccesible,
Sediento de un calor inexistente en mí.
Estoy cansado de pasearme entre rocas
Y de escaparme de muchachitos puros,
Quiero empezar a andar erguido,
Sentirme dueño de la imagen
Que parpadea en mis espejos.
Ansío tocarme las axilas y no encontrar,
Entre asco y sorpresa,
Escamas rojas en lugar de pelos.
Algunos dirán que exagero,
Que ser lagartija no es tan mal destino,
Pero yo creo fervientemente que
Los fríos reptiles tenemos derecho a soñar
Con más que sólo moscas y gusanos.
Tenemos derecho a arrancarnos nuestras colas,
Sacarle la lengua al mundo,
Y pensar que hay un sol perdido dentro de nosotros.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Un hombre de mí mismo,
Un hombre verdadero,
Y no la lagartija nerviosa
En la que estoy convertido:
Escurridizo, inaccesible,
Sediento de un calor inexistente en mí.
Estoy cansado de pasearme entre rocas
Y de escaparme de muchachitos puros,
Quiero empezar a andar erguido,
Sentirme dueño de la imagen
Que parpadea en mis espejos.
Ansío tocarme las axilas y no encontrar,
Entre asco y sorpresa,
Escamas rojas en lugar de pelos.
Algunos dirán que exagero,
Que ser lagartija no es tan mal destino,
Pero yo creo fervientemente que
Los fríos reptiles tenemos derecho a soñar
Con más que sólo moscas y gusanos.
Tenemos derecho a arrancarnos nuestras colas,
Sacarle la lengua al mundo,
Y pensar que hay un sol perdido dentro de nosotros.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
sábado, 18 de abril de 2015
Poemaluz
Silbando un misterio tras otro
En el viento infinito de los oleajes:
Eres, mujer, como el sonido
Del mar dentro de una caracola.
Escondido sol, de un brillar invisible,
Que se adivina divino tras la nube.
Me habitas tanto como me agitas,
Me llenas de un dulce calor como miel;
Ahí donde te pienso me nace el cielo,
Allá donde te siento me brota un verso.
Te veo en cada maravilla que tiene este mundo,
Porque cada una tiene algo tuyo dentro de sí.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Pequeñez de Corazón
Miren mi barba y mis modales,
Pero no se dejen llevar por ellos:
Tengo el corazón de un niño pequeño,
Mis sentimientos son titanes de fuego.
Me consumo por dentro y en silencio,
Mientras aparento ser más adulto de lo que soy.
Autor: Feliipe Guzmán Bejarano
viernes, 10 de abril de 2015
El Derecho de Dormir en Paz
"El derecho de dormir
Superando el sufrir:
Del golpeado en Vietnam,
De toda la humanidad;
Ningún cañón borrará
El templo universal
Del derecho de dormir en paz."
Sólo en el sueño nos salvaremos del dolor,
Bajo la forma del silencio de los callados,
Sobre las alas del ideal y la esperanza,
O en el entretejido que hace la Muerte con nosotros.
Después de todo, somos todos esclavos
Con el derecho de morir en paz.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Superando el sufrir:
Del golpeado en Vietnam,
De toda la humanidad;
Ningún cañón borrará
El templo universal
Del derecho de dormir en paz."
Sólo en el sueño nos salvaremos del dolor,
Bajo la forma del silencio de los callados,
Sobre las alas del ideal y la esperanza,
O en el entretejido que hace la Muerte con nosotros.
Después de todo, somos todos esclavos
Con el derecho de morir en paz.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
domingo, 5 de abril de 2015
Juego de Gatos
Relamíase sus bigotes el viejo felino,
Jugando con la mirada, expectante.
La mesura le duraría poco,
Su amada gata lo sabía.
Primero se quitaría el sombrero,
Luego el corabtín renegro,
Sacándose al final el autocontrol.
Se olerían los rabos primero,
Luego se lamerían los cuellos,
Al final se rozarían incesantemente.
Ronroneos en la recámara de los Gatos.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Jugando con la mirada, expectante.
La mesura le duraría poco,
Su amada gata lo sabía.
Primero se quitaría el sombrero,
Luego el corabtín renegro,
Sacándose al final el autocontrol.
Luego se lamerían los cuellos,
Al final se rozarían incesantemente.
Ronroneos en la recámara de los Gatos.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Protesto contra los Políticos
Protesto contra los Políticos:
A esos hombres les gusta pensarse poderosos,
Dueños del mundo, señores de sus señoras,
Amos de si mismos, ¡Que cortos de entendimiento!
Faltos de humildad, automasturbatorios en exceso,
Edípicos, se rascan sus ombligos y exigen sin mirar.
No quieren ver, y no van a reconocer en lo absoluto
Que la mujer tiene voz y sexo, y deseos de ejercerlos;
Que los jóvenes queremos un mundo más justo;
No quieren soltar sus monopolios farmacéuticos,
Ni aflojar sus garras de petróleo, balas y dinero.
Viejos egoístas, devoran lo que producimos con esfuerzo
Sin siquiera moverse de sus sillones acolchados.
Reclaman públicamente por sus derechos
Mientras mienten descaradamente en televisión abierta.
Ladrones de máscaras de oro, lobos en piel de cordero,
No comprenden el peso de sus acciones e inacciones.
Ignoran que la sangre de los pueblos que han violentado
Se volverá en contra suya uno de estos días,
Y todo arderá, con un latigazo de muerte,
Con un zarpazo de revueltas y sed,
En un intento desesperado por establecer,
A punta de azadas y cuadernos, justicia verdadera.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
A esos hombres les gusta pensarse poderosos,
Dueños del mundo, señores de sus señoras,
Amos de si mismos, ¡Que cortos de entendimiento!
Faltos de humildad, automasturbatorios en exceso,
Edípicos, se rascan sus ombligos y exigen sin mirar.
No quieren ver, y no van a reconocer en lo absoluto
Que la mujer tiene voz y sexo, y deseos de ejercerlos;
Que los jóvenes queremos un mundo más justo;
No quieren soltar sus monopolios farmacéuticos,
Ni aflojar sus garras de petróleo, balas y dinero.
Viejos egoístas, devoran lo que producimos con esfuerzo
Sin siquiera moverse de sus sillones acolchados.
Reclaman públicamente por sus derechos
Mientras mienten descaradamente en televisión abierta.
Ladrones de máscaras de oro, lobos en piel de cordero,
No comprenden el peso de sus acciones e inacciones.
Ignoran que la sangre de los pueblos que han violentado
Se volverá en contra suya uno de estos días,
Y todo arderá, con un latigazo de muerte,
Con un zarpazo de revueltas y sed,
En un intento desesperado por establecer,
A punta de azadas y cuadernos, justicia verdadera.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
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