Estoy perdiendo el alma sensible,
Puedo verlo en mi rostro por las mañanas.
Se me está endureciendo el entrecejo
Y no me duelen las mismas cosas de antes.
¿Será que venció al final el silencio?
¿Fue la distancia entre una palabra y otra
Lo que desgastó al final mis glándulas lagrimales?
Aunque sea una explicación posible, no estoy seguro.
Oculto crueldad tras la careta de lo cierto,
Me lamento cuando es muy tarde
Y nada puede hacerse al respecto.
El llanto ajeno empezó a ser irrisorio.
Se me hielan lentamente mis extremidades,
Ya no siento ni los dedos ni las texturas;
Perdí también mi lengua vivaracha,
La conversación inteligente, y mi sentido del humor.
Mi fe, mi mancillado sistema de creencias,
Tambaleante luz de vela que amenaza con apagarse,
Estructura desafortunada llena de contradicciones,
Imposible forma cerca del desgarro y la desaparición.
Estoy perdiendo el alma sensible,
Se desvanece mi placer por lo pequeño.
A la mujer que amo, haga lo que haga hiero,
Y no la quiero, piensa, no la quiero.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
La Vida Nace de Mí ~ Es un proyecto que recolecta las creaciones artísticas y reflexiones del poeta chileno Felipe Guzmán Bejarano, y que cuenta con las colaboraciones ocasionales de sus amistades. Las emociones y su profundidad infinita son un universo por descubrir, y el autor invita a sus lectores a embarcarse en la aventura, a veces deleitante, otras tantas terrorífica, de conocer el contenido del propio corazón.
domingo, 15 de febrero de 2015
lunes, 2 de febrero de 2015
Marciano
Yo solo soy un marciano
Que vino de vacaciones,
A oír melodías de piano
Y a cantar alegres canciones.
No soy ni grande ni enano,
Aunque tengo once corazones.
Quizás me conozcas hermano
Una noche sin desilusiones.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano.
Resistimos
Por encima de toda la nieve,
Desde más allá del norte bueno,
Vino el monstruo de seis patas,
La muerte de casco brillante.
Con su espada de relámpagos
Derramó venenos de fuego
En las aguas y en las tierras,
En la sangre de nuestros pueblos.
La enfermedad del metal reclamó
A nuestros hijos nonatos
Y a nuestros muertos.
Nos acorraló en el fin del mundo,
Y en contra su voluntad de hielo,
Resistimos.
Violó nuestros ritos más sagrados,
Consumió y devoró nuestras riquezas.
Y aun dejándonos en la miseria misma,
Resistimos.
Ni la opulencia de su vanidad,
Ni su codicia desmedida,
Podrán borrar el peso de su olvido.
Existimos. Resistimos.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Desde más allá del norte bueno,
Vino el monstruo de seis patas,
La muerte de casco brillante.
Con su espada de relámpagos
Derramó venenos de fuego
En las aguas y en las tierras,
En la sangre de nuestros pueblos.
La enfermedad del metal reclamó
A nuestros hijos nonatos
Y a nuestros muertos.
Nos acorraló en el fin del mundo,
Y en contra su voluntad de hielo,
Resistimos.
Violó nuestros ritos más sagrados,
Consumió y devoró nuestras riquezas.
Y aun dejándonos en la miseria misma,
Resistimos.
Ni la opulencia de su vanidad,
Ni su codicia desmedida,
Podrán borrar el peso de su olvido.
Existimos. Resistimos.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
lunes, 12 de enero de 2015
Con la Cabeza Clavada
Envuelves cada fibra de mi pensamiento
Con tu forma de cristal y tu aroma a sal.
Tengo la cabeza vuelta al revés,
Clavada en lo que creo son tus palabras,
O acaso en las paredes de la distancia.
Dejo sonar tu canción cuando no estás,
Para llenar el silencio que deja tu corazón
Cuando no está latiendo junto al mío.
¿Cómo decirlo más fácilmente?
Te extraño.
Mis manos sólo encuentran un humo frío,
Y yo dejo de ser yo sin tu sonrisa.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Con tu forma de cristal y tu aroma a sal.
Tengo la cabeza vuelta al revés,
Clavada en lo que creo son tus palabras,
O acaso en las paredes de la distancia.
Dejo sonar tu canción cuando no estás,
Para llenar el silencio que deja tu corazón
Cuando no está latiendo junto al mío.
¿Cómo decirlo más fácilmente?
Te extraño.
Mis manos sólo encuentran un humo frío,
Y yo dejo de ser yo sin tu sonrisa.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Equilibrio
Para vivir tanto todos los días
Necesito morir un poco todas las noches
Así me hilo y me deshilo
Jugando a pensar y escribir
Y en esta burla de iryvenires
Se deshace el tiempo como la espuma
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Necesito morir un poco todas las noches
Así me hilo y me deshilo
Jugando a pensar y escribir
Y en esta burla de iryvenires
Se deshace el tiempo como la espuma
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
jueves, 8 de enero de 2015
Cuentecillo
De un árbol cayó una manzana,
La manzana a la luz brillaba.
El fruto era de piedra azulada,
Y hundido en la tierra lloraba.
Un pajarito escuchó el sollozar
Del prodigio de roca helada.
Bebió el oro de sus lágrimas,
Y a lo lejos sintió una nevada.
Al avecita de alas rojas
El corazón de roca rogaba:
"Quiero morir, déjame sola,
Me he caído de donde colgaba".
Más el ser alado no se fue,
Se quedó justo en donde estaba,
Y para calmar el llanto de la piedra,
Lenta y dulcemente le gorjeaba.
Así estuvieron los dos,
Entre sonido y silencio de alma.
Así estuvieron juntos,
Viviendo cada segundo en calma.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
La manzana a la luz brillaba.
El fruto era de piedra azulada,
Y hundido en la tierra lloraba.
Un pajarito escuchó el sollozar
Del prodigio de roca helada.
Bebió el oro de sus lágrimas,
Y a lo lejos sintió una nevada.
Al avecita de alas rojas
El corazón de roca rogaba:
"Quiero morir, déjame sola,
Me he caído de donde colgaba".
Más el ser alado no se fue,
Se quedó justo en donde estaba,
Y para calmar el llanto de la piedra,
Lenta y dulcemente le gorjeaba.
Así estuvieron los dos,
Entre sonido y silencio de alma.
Así estuvieron juntos,
Viviendo cada segundo en calma.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
sábado, 3 de enero de 2015
Poesía de un Veinteañero
A decir verdad,
Dudo que mis escritos sean representativos
Del grueso de la población veinteañera del mundo,
Menos aún de Chile.
Me explico:
Es raro pensar en que un joven
Pueda darse el tiempo para escribir palabras
Que sean reflejo de su pensar y su sentir;
Por lo general,
O al menos lo que yo puedo apreciar,
Nuestros jóvenes viven en un presente sin pensamientos,
Son puro acto, irreflectividad,
Se evaden, se ignoran, se drogan,
Están en fiestas hasta más tarde de lo razonable,
Escuchan música a volúmenes ensordecedores,
Se besan promiscuamente con botellas y cigarrillos,
Tienen sexo de cuando en cuando,
¡Y yo acá sigo casto, virgen, inexperienciado, aburrido!
(O como prefieran catalogarme).
No hago deporte usualmente,
No he tenido más que dos pololas en mi vida,
Una de las cuales duró una semana antes de mandarme a freír espárragos,
Me quedo en mi casa en las noches,
Jamás he probado nada que se fume,
Soy, evidentemente, un extranjero en esta juventud.
Por todo lo anterior,
Y por otras cosas que dejaré obviadas,
Es que creo que mi poesía es una expresión
De un alma vieja,
De un algo distinto a un joven,
Pero veinteañero de todos modos.
Dejando entonces de lado
La problemática propia de mi autodefinición de
Poeta viejoven,
Los invito a descubrirme.
Mis escritos, míos que son,
Son parte de mí, son yo, tienen mi olor impregnados.
Ventanas, son puertas a mi mismidad,
Y son cápsulas del tiempo que,
Una vez desenterradas,
Arrojan las luces de mis tristezas,
Y las risas de mis alegrías.
Tienen acá mi alma encerrada
En una celda de letras,
Como el mensaje esencial de cada poema.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Dudo que mis escritos sean representativos
Del grueso de la población veinteañera del mundo,
Menos aún de Chile.
Me explico:
Es raro pensar en que un joven
Pueda darse el tiempo para escribir palabras
Que sean reflejo de su pensar y su sentir;
Por lo general,
O al menos lo que yo puedo apreciar,
Nuestros jóvenes viven en un presente sin pensamientos,
Son puro acto, irreflectividad,
Se evaden, se ignoran, se drogan,
Están en fiestas hasta más tarde de lo razonable,
Escuchan música a volúmenes ensordecedores,
Se besan promiscuamente con botellas y cigarrillos,
Tienen sexo de cuando en cuando,
¡Y yo acá sigo casto, virgen, inexperienciado, aburrido!
(O como prefieran catalogarme).
No hago deporte usualmente,
No he tenido más que dos pololas en mi vida,
Una de las cuales duró una semana antes de mandarme a freír espárragos,
Me quedo en mi casa en las noches,
Jamás he probado nada que se fume,
Soy, evidentemente, un extranjero en esta juventud.
Por todo lo anterior,
Y por otras cosas que dejaré obviadas,
Es que creo que mi poesía es una expresión
De un alma vieja,
De un algo distinto a un joven,
Pero veinteañero de todos modos.
Dejando entonces de lado
La problemática propia de mi autodefinición de
Poeta viejoven,
Los invito a descubrirme.
Mis escritos, míos que son,
Son parte de mí, son yo, tienen mi olor impregnados.
Ventanas, son puertas a mi mismidad,
Y son cápsulas del tiempo que,
Una vez desenterradas,
Arrojan las luces de mis tristezas,
Y las risas de mis alegrías.
Tienen acá mi alma encerrada
En una celda de letras,
Como el mensaje esencial de cada poema.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
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