domingo, 14 de diciembre de 2014

La Creatividad Después de la Almohada

Volver a escribir
Es tomar los sueños
Y ponerles alas de tinta,
Es empuñar los corazones
Y darles forma de reclamo.
Es como irse a dormir:
Apoyar la cabeza en la almohada
Y levitar en delicioso éxtasis.
Con el tiempo he aprendido
Que no hay espacio para el mar,
Menos aún para los hombres,
Si no se cultivan las letras
Entre siesta y siesta.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

Quimera

Verano feroz, salvaje,
De soles blanquecinos,
Y un aroma a libélulas y tierra.
¿Con qué fiera me he encontrado?
Ese felino elemental, bestia y semidios,
Bosque centelleante de pelaje moteado,
¿Qué maravilla de río y garras es esta?
Con su sonrisa deleitante y misteriosa
De la que brotan los cuatro vientos del mundo
Como risa de plata desparramada.
¿Espíritu del agua?
¿Enviado de la imposible cordillera?
¿Mujer infinita, chamán de la espesura?
Si niña de la luna o jaguar de las alturas,
Eso no lo sé.
Pero por encima de su fragancia a lluvia,
Pude oler la magia de antigüedad
Que desprende su cola de relámpagos.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

viernes, 12 de diciembre de 2014

Otro Poema sin Título

La gente no dimensiona
Todo lo que llevo adentro,
No saben del hielo en mis manos,
Ni del fuego ardiendo en mi centro.

Siempre ha sido esto así,
Porque nunca he abierto mi boca.
Con suerte hago crujir mis dedos
Cuando el dolor me supera y me aloca.

Me voy para abajo,
Me hundo en la muerte,
Y no hay quien me acompañe,
Ni me abrace muy fuerte.

Todo silencio mío es duelo,
Denlo por hecho en todo momento,
Y si una sombra se posa en mis ojos
Es que acabé con mis sentimientos.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano

Personas Pasajeras y Sensaciones Desbocadas

Ella llegó a su casa en silencio.
Había sido un día agotador, largo,
Los pies le dolían, el alma le colgaba hecha jirones.
Se abalanzó sobre su cama deshecha
(No tuvo tiempo en la mañana para estirarla)
Y se hizo un bulto, abrazando sus rodillas.

Fue así, recostada, que llegó a la triste conclusión
De que su vida era como un comercial francés de perfume:
Una sucesión de imágenes a gran velocidad,
Decoloradas para obtener mayor dramatismo,
En donde no hay ni sentido ni razón,
Sólo personas pasajeras y sensaciones desbocadas 
Que movilizan en el inconsciente deseos de comprar,
Frustración, desprecio y desagrado por los malos olores.

Tenía el nombre de Carolina Herrera resonando en sus entrañas,
Y pensar en Paco Rabanne le causó nauseas desagradables.
¿Qué había sido de esos hombres que amó?
Se evaporaron con el tiempo, sus aromas vueltos vacío en su memoria.
Sólo la certeza de que algo no encajaba era todo cuanto quedaba
En los rincones de su enmarañado corazón.

"Franceses de mierda",
Fue lo único que pudo mascullar
Antes de quedarse dormida
Entre sollozos y desvaríos varios.

Fue así, entre humo de sueños y lágrimas,
Que vio barcos de papel alejándose de ella,
Rumbo a quien sabe qué mundos de papel.


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

sábado, 6 de diciembre de 2014

+6 Agilidad

Quiebro
Corro
Vuelo
Alto
Más alto
Caigo
Giro
Sobre mí mismo
Me detengo

Respiro
Oigo
Esquivo
Salto
Doblo
Me agacho
Corro

Corro
No pienso
Instintos
Reflejos
Destreza
Me hundo
Fluyo
Soy agua

Torrente
Catarata
Desemboco
Y mi golpe
Como el rayo
Inesperado
Tajante
Desata la muerte

Autor: Felipe Guzmán

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Conversación Inteligente / Disociación Enferma

-El otro día el perro volvió a vomitar en la alfombra.
-Tengo ganas de comprar un celular nuevo, el mío está viejo.

-Limpiando esa mancha de bilis recordé tu nombre.
-También quiero ponerme implantes de silicona.

-Me di cuenta entonces de que te amo.
-Así llamaré la atención de los hombres en la calle y en el colectivo.

-Sé que no me estás escuchando, y me gustaría salir en bicicleta a la costa.
-Me excita que me miren lascivamente, especialmente cuando ojean mis nalgas.

-Ojalá el sol se hundiera en el mar como una cuchara en la sopa.
-Necesito sentarme, hace mucho calor.

-Salió una nueva película en el cine, ¿vamos a quemarlo?
-¿Me hacen ver gorda este par de lentes?

-Tus palabras te hacen ver gorda.
-Gracias, siempre sabes qué decir para hacerme sentir linda.

-Como te decía, necesito iniciar un incendio, ¿me acompañas o no?
-Iré contigo a la luna, ida y vuelta si es necesario, pero dame un beso primero.

-¿Sabes donde dejé la parafina?
-Un buen beso a baja gravedad es lo que me falta.

-Acabo de darme cuenta de que perdí mis fósforos.
-¡Si te estoy escuchando! Es mala idea salir con este clima, te puedes desmayar.

-Te comiste mi encendedor de nuevo, ¿o no Matilde?
-Jorge, no digas tonterías, nadie podría ser capaz de soportar a mi hermana.

-¿Tengo que abrirte a tajos para que me digas?
-Hazlo, te estoy esperando. El cuchillo está sobre el velador, y mis piernas están tan abiertas como ida mi cordura. No te amo, eres un bruto desagradable incapaz de alejar los dedos de su nariz. Ven y acaba conmigo, puedes masturbarte con mi pelo o acariciar mis rodillas con el dorso de tu mano, pero hazme sentir sucia y luego mátame, para acabar con todo esto.

-Acabo de encontrar mi encendedor, estaba en mi bolsillo. Luces tan adorable como siempre y tus ojos siguen siendo los mismos.
-También te quiero Jorge, ¿por qué no nos casamos?

-Porque ya estamos casados, nuestros hijos están muertos, y yo me voy a suicidar mañana sin falta.
-Ah, cierto, lo había olvidado. Lástima, hubiera sido bonita una boda a estas alturas del año.

-Adiós Matilde.
-Cómo te decía, un celular es lo que me hace falta. ¿Me comprarías uno?


Autor: Felipe Guzmán Bejarano

Cambiando el Destino

Desperté al fin del letargo,
Rompí las cadenas del sueño.
Descubrí los errores con que cargo,
Y aprendí a ser mi propio dueño.
Decidí tomar el camino largo
Entre el norte infinito y mi ceño.
Así podré repartir mis encargos
Y dar nueva vida a los leños.

A salera de adargo
Es pimienta lo hueño.

Autor: Felipe Guzmán Bejarano