Tengo pena pero no estoy triste
Tengo frío en los dedos y lloro
Me siento solo entre la gente
Sólo quiero escribir amarguras
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
La Vida Nace de Mí ~ Es un proyecto que recolecta las creaciones artísticas y reflexiones del poeta chileno Felipe Guzmán Bejarano, y que cuenta con las colaboraciones ocasionales de sus amistades. Las emociones y su profundidad infinita son un universo por descubrir, y el autor invita a sus lectores a embarcarse en la aventura, a veces deleitante, otras tantas terrorífica, de conocer el contenido del propio corazón.
miércoles, 25 de junio de 2014
Esta vida es una barca meciéndose
Plegarias a Secerse se hacen de noche,
Y oscuras respuestas se reciben por su parte.
Le pido que me abra el pecho con sus dedos,
Y que extraiga las piedras frías de mi corazón.
Me encomiendo a su barca sempergrís
Para irme en vida a su isla de los condenados.
¿Cuántas vasijas llenaré con mis guijarros?
¿Encontraré plumas que no pertenezcan a serpientes?
Por favor no miren mis manos,
No las vean, son tiniebla en decadencia.
El templo de las moscas me recibe,
Y sus paredes cadavéricas se me antojan hermosas.
En el altar, semen y vino en copas doradas,
Pan mohoso como ofrenda al barquero.
¡Vine a embriagarme, dame sangre sacerdote!
¡Dame latigazos de herrumbre!
¡Araña mi espalda con la cruz desgastada de los años!
Hay que rezar, hay que postrarse desnudo en la capilla.
Entre oración y oración mis llagas son más anchas,
Caben mares enteros en mis tajos abiertos.
Secerse, navegarás en mí como quien llora silencioso.
Oh, Secerse, te amo, ven y hazme el amor,
¡Mátame!
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Y oscuras respuestas se reciben por su parte.
Le pido que me abra el pecho con sus dedos,
Y que extraiga las piedras frías de mi corazón.
Me encomiendo a su barca sempergrís
Para irme en vida a su isla de los condenados.
¿Cuántas vasijas llenaré con mis guijarros?
¿Encontraré plumas que no pertenezcan a serpientes?
Por favor no miren mis manos,
No las vean, son tiniebla en decadencia.
El templo de las moscas me recibe,
Y sus paredes cadavéricas se me antojan hermosas.
En el altar, semen y vino en copas doradas,
Pan mohoso como ofrenda al barquero.
¡Vine a embriagarme, dame sangre sacerdote!
¡Dame latigazos de herrumbre!
¡Araña mi espalda con la cruz desgastada de los años!
Hay que rezar, hay que postrarse desnudo en la capilla.
Entre oración y oración mis llagas son más anchas,
Caben mares enteros en mis tajos abiertos.
Secerse, navegarás en mí como quien llora silencioso.
Oh, Secerse, te amo, ven y hazme el amor,
¡Mátame!
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
martes, 24 de junio de 2014
Festincito de los días grises
Derod ha venido a hacerme una visita.
Planifiqué por meses nuestra reunión,
Y con antelación preparé exquisiteces:
Ardillas rostizadas rellenas con almendras,
Papas cocidas bañadas en leche de camahueto,
Patos de hule dorados en agua jabonosa,
Y no podía faltar tampoco el mote con huesillo.
Conseguí un par de servilleteros franceses,
Y cubiertos de plata que pertenecían a un payaso.
Derod es un buen amigo, algo trastocado, pero fiel,
Junto con sus alfajorcitos, traerá postales de Altarahiza.
Yo por mi parte le tengo unas cuantas historias de mar,
Noticias sobre mi precaria condición sentimental,
Y alguna que otra nueva canción para mostrarle.
Lloraremos a moco tendido, eso es seguro.
Aunque lo vea tarde, mal y nunca,
Puedo encontrarlo en mis manos si es que recuerdo
Que llevo siempre el pendiente que me regaló
Brillando dentro de mi corazón arrugado.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Planifiqué por meses nuestra reunión,
Y con antelación preparé exquisiteces:
Ardillas rostizadas rellenas con almendras,
Papas cocidas bañadas en leche de camahueto,
Patos de hule dorados en agua jabonosa,
Y no podía faltar tampoco el mote con huesillo.
Conseguí un par de servilleteros franceses,
Y cubiertos de plata que pertenecían a un payaso.
Derod es un buen amigo, algo trastocado, pero fiel,
Junto con sus alfajorcitos, traerá postales de Altarahiza.
Yo por mi parte le tengo unas cuantas historias de mar,
Noticias sobre mi precaria condición sentimental,
Y alguna que otra nueva canción para mostrarle.
Lloraremos a moco tendido, eso es seguro.
Aunque lo vea tarde, mal y nunca,
Puedo encontrarlo en mis manos si es que recuerdo
Que llevo siempre el pendiente que me regaló
Brillando dentro de mi corazón arrugado.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
lunes, 23 de junio de 2014
Chon Chon
¿Sientes el frío vibrando allá afuera,
Con ese zumbido diabólico trizando
Las campanas de la ciega iglesia?
Por las noches abro mis alas negras
Y grito a carcajadas con mi tué-tué.
Yo soy la muerte y la enfermedad,
Robo sangre a bocanadas largas,
Como quien bebe vino lentamente.
¿Has visto un cuerpo sin cabeza?
Es que has visto entonces un calcu,
Bestia orejas de lechuza, vampiro,
Seminolento brujo de las cofradías.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Con ese zumbido diabólico trizando
Las campanas de la ciega iglesia?
Por las noches abro mis alas negras
Y grito a carcajadas con mi tué-tué.
Yo soy la muerte y la enfermedad,
Robo sangre a bocanadas largas,
Como quien bebe vino lentamente.
¿Has visto un cuerpo sin cabeza?
Es que has visto entonces un calcu,
Bestia orejas de lechuza, vampiro,
Seminolento brujo de las cofradías.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
domingo, 22 de junio de 2014
Je rêve d'une femme
Te pienso un poco todos los días.
A veces lo hago sin darme cuenta,
Como cuando uno se va quedando dormido.
Otras lo hago deliberadamente,
Con deseo, con fuego, con cariño.
Sucede cuando veo los árboles,
Cuando las piedras se vuelven viento del viento.
Y también me pasa que te imagino
Cuando veo tus caderas en las nubes.
Te encuentro a veces en las flores,
Portadoras de todos tus colores.
Y el rumor del mar se parece a tu voz,
Me acuna, su tono me arrulla lentamente.
Te pienso un poco todos los días,
Cuando tengo hambre y cuando estoy satisfecho,
O cuando una alegría revienta en mi pecho.
Hay veces en que te recuerdo para adelante,
No me preguntes cómo, no lo sé, sólo pasa así.
Hay días en que te extraño aunque estés cerca,
Ahí te pienso y repienso con insistencia,
No dejo de ver tus ojos en donde sea que no estás,
Tus brazos se asoman por todas las esquinas.
Para terminar quiero decir que hay días en que me río
Cuando pienso juguetonamente en el puente de tu nariz,
O en el fruto de tus labios divinos, ambrosía y vino.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
A veces lo hago sin darme cuenta,
Como cuando uno se va quedando dormido.
Otras lo hago deliberadamente,
Con deseo, con fuego, con cariño.
Sucede cuando veo los árboles,
Cuando las piedras se vuelven viento del viento.
Y también me pasa que te imagino
Cuando veo tus caderas en las nubes.
Te encuentro a veces en las flores,
Portadoras de todos tus colores.
Y el rumor del mar se parece a tu voz,
Me acuna, su tono me arrulla lentamente.
Te pienso un poco todos los días,
Cuando tengo hambre y cuando estoy satisfecho,
O cuando una alegría revienta en mi pecho.
Hay veces en que te recuerdo para adelante,
No me preguntes cómo, no lo sé, sólo pasa así.
Hay días en que te extraño aunque estés cerca,
Ahí te pienso y repienso con insistencia,
No dejo de ver tus ojos en donde sea que no estás,
Tus brazos se asoman por todas las esquinas.
Para terminar quiero decir que hay días en que me río
Cuando pienso juguetonamente en el puente de tu nariz,
O en el fruto de tus labios divinos, ambrosía y vino.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
jueves, 19 de junio de 2014
Maldades
Llevo unos días de terror,
He deseado arrancarle los ojos
A peatones y a ciclistas
Para acurrucarme en sus cuencas vacías.
He querido ir a las plazas a patear palomas
Y a pelearme con los perros vagabundos de por ahí.
Me está costando respirar,
Y si me levanto apurado
Las maldades se me viene a la cabeza.
Vomité cuando me acordé de ti el martes,
Hace años que no vomitaba,
Creo que aún te extraño.
Pero este dolor en el pecho,
¡Oh, este dolor en el pecho!
Es una tenaza gigantesca en mi tórax
Que amenaza con despedazarme.
Quiero tirarte un beso y cortarte el pelo,
Hay muchas moscas dando vueltas todavía.
Descubrí una mujer mientras barría el piso,
Y muchos nombres me chocan.
Las pechugas me dan un miedo atroz,
Quiero morderlas para que me dejen en paz.
Pero este dolor en el pecho,
¡Oh, este dolor en el pecho!
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
He deseado arrancarle los ojos
A peatones y a ciclistas
Para acurrucarme en sus cuencas vacías.
He querido ir a las plazas a patear palomas
Y a pelearme con los perros vagabundos de por ahí.
Me está costando respirar,
Y si me levanto apurado
Las maldades se me viene a la cabeza.
Vomité cuando me acordé de ti el martes,
Hace años que no vomitaba,
Creo que aún te extraño.
Pero este dolor en el pecho,
¡Oh, este dolor en el pecho!
Es una tenaza gigantesca en mi tórax
Que amenaza con despedazarme.
Quiero tirarte un beso y cortarte el pelo,
Hay muchas moscas dando vueltas todavía.
Descubrí una mujer mientras barría el piso,
Y muchos nombres me chocan.
Las pechugas me dan un miedo atroz,
Quiero morderlas para que me dejen en paz.
Pero este dolor en el pecho,
¡Oh, este dolor en el pecho!
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
lunes, 16 de junio de 2014
Negrecita
Mariposita negra,
Suaves alitas de noche,
Delicado carbón revoloteante.
¿Me dejarás tocarte?
¿Sentir tus piecitos en mi mano?
¿Oler tu fragancia de flor obsidiana?
Mariposita negra,
Pañuelito volador del luto,
Lágrima del petróleo en movimiento.
¿Qué es lo que buscas?
¿En dónde está tu corazón diminuto?
¿A quién miras con tus antenitas oscuras?
Mariposita negra,
Diamante de ópalo,
Locomotora de la altura.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Suaves alitas de noche,
Delicado carbón revoloteante.
¿Me dejarás tocarte?
¿Sentir tus piecitos en mi mano?
¿Oler tu fragancia de flor obsidiana?
Mariposita negra,
Pañuelito volador del luto,
Lágrima del petróleo en movimiento.
¿Qué es lo que buscas?
¿En dónde está tu corazón diminuto?
¿A quién miras con tus antenitas oscuras?
Mariposita negra,
Diamante de ópalo,
Locomotora de la altura.
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



